Elucubrando

Septiembre 27, 2006

Imagenes

Archivado en: — rodrigo @ 10:23 pm

Vas pasando por algún lado, uno de tus sitios de costumbre. Y, de pronto, una imagen te sacude. El perfil de alguien a quien no alcanzaste a ver bien. Una sombra en un muro. O una mochila, recargada justo así, en ese rincón. Sin aviso, sentimientos enterrados, olvidados, efervecen con fuerza. Tu mente se vuelve un pozo profundo, lleno de recuerdos en ebullición que saltan y amenazan desbordar.

¿Qué vas a hacer? ¿Abrir las compuertas? ¿Dejar que el pasado, con toda su fuerza, te arrastre por ese cauce que nunca exploraste, ese que ya creías borrado? ¿O correr, herramientas en mano, a cubrir los hoyos por donde se está filtrando y volver a tu cabaña, ese lugar seguro, cómodo y tibio que construiste a la sombra de la presa y que, ahora que ésto llega, ya no sabes si es casa o prisión?

Comer mejor

Archivado en: — rodrigo @ 6:04 pm

Hace dos fines de semana vi Super Size Me (se pierde todo el chiste del título si lo traducimos). Eso, y la rayita cada vez más a la derecha en la báscula, me decidió a por fin llevar a cabo mi propósito de hace tiempo de procurar comer bien.

A tal fin, he empezado a visitar el restorán vegetariano que está casi en la esquina. Del cual tenía medio malas referencias. Que si no está bueno, que si dan muy caro. Resultaron todas falsas. La comida está rica. Y no sale sustancialmente más caro que mi comida de costumbre, que solían ser chilaquiles, enchiladas y alámbres del café de chinos. Así que, vegetariano será, por lo menos la mayoría de los días. No tendría problema con volverme completamente vegetariano (pero no vegano, me gustan mucho los lácteos) si no fuera por que no quiero indigestarme el día que se me antoje la cecina, o una gordita de chicharrón.

Lo que sí es que comer ahí puede que ayude con mi salud, pero no lo va a hacer con mi peso. Hoy tuve que pedir que no me llevaran el postre. ¡Sirven un montón!

Septiembre 25, 2006

Fuegos artificiales

Archivado en: — rodrigo @ 9:19 am

Llueven colores,
resuenan explosiones.
Hay celebración.

Septiembre 10, 2006

Relatos de preescolar

Archivado en: — rodrigo @ 12:58 am

—Maestra, ¿las semillas de zanahoria se comen?
—¿Qué?
—Que si las semillas de zanahoria se comen.
—Las zanahorias no tienen semillas, Rodri.
—Sí. Mire.—dice el niño, mientras le enseña su envase de comida a la maestra. En medio de un montón de rodajitas de zanahoria, unas semillas del limón en el que vienen nadando.
—No, Rodri. Esas semillas son de limón.
—Ah. ¿Se comen?
—No.
—¿Por qué?
—Porque saben feo.
—¿Cómo?
—Amargas.
—¿Qué es amargo?
—Mmm. Mira, agarra una y muerdela.—El niño toma una de las semillas, la pone en su boca y muerde. Acto seguido, un gesto de disgusto corre por su rostro.
—¿Te gustó?
—¡No!
—Eso es amargo.
—Ah.

Septiembre 7, 2006

bash es tu amigo

Archivado en: — rodrigo @ 8:13 pm

¿Te equivocaste al hacer un commit a subversion? ¿Y ahora hay un montón de archivos *.jar en el directorio equivocado? Por supuesto los quieres eliminar pero, tambien por supuesto, no pretendes escribir todos esos nombres tú. Y quieres que la eliminación se marque toda como un sólo cambio.

Entonces, lo que tienes que hacer es obtener desde el servidor la lista de archivos, convertir eso en una lista de URLs a eliminar y darselas otra vez a subversión a que las elimine:

eval "svn rm -m'import erroneo' svn://localhost/Qcotizador/trunk/{$(svn list svn://localhost/Qcotizador/trunk |grep jar$ |tr 'n' ',' | sed -e 's/,$//')}"

Creo que exageré llamando a sed solo para quitar una ‘,’ final, pero esto es sólo un quick’n’dirty hack, así que no me preocupo.

Septiembre 6, 2006

Chistes privados

Archivado en: — rodrigo @ 11:58 am

¿Les ha pasado? Están con algún grupo de amigos y, de repente, ocurre uno de esos momentos que los unen para siempre. Uno de esos que evocará carcajadas años depués cuando cualquiera lo cuente. Van entonces con alguien más, alguien que, por alguna casualidad del destino, no estaba ese día. E intentan relatarle la anécdota, porque es en realidad parte del grupo y merece saberlo y compartir esa unión con los demás. Se lanzan a una elaborada descripción de los antecedentes, de como uno de ustedes antes de llegar tuvo un altercado con un policía del metro y como eso le recordó a alguien más la historia de su tía. Y lo que estaba haciendo el gordito de la mesa de enfrente y lo que dijo el mesero sin darse cuenta cuando llevó la carta y porque entonces fué completamente natural que, cuando fulanito dijo tal cosa, todos pensaron en … una vaca que no se había bañado. Y se detienen ahí, esperando de su interlocutor una sonora carcajada. Pero lo único que obtienen es una cara de aburrimiento cercano a la muerte y un ‘¿Y el chiste es …?’

Por eso yo no voy a tratar de explicarles y nada más les cuento que ayer me la pasé muy bien.

Septiembre 5, 2006

Comezones

Archivado en: — rodrigo @ 8:19 pm

¡Argh! Estoy oficialmente deseperado. Tiene que haber una manera, y si no la hay la voy a tener que escribir yo, de hacer que liferea, mi lector favorito de RSS,

  • No muestre duplicados. Digo, estimo mucho a Gunnar y me interesa leer lo que escribe. Pero 3 copias de cada una de sus entradas (directo de su blog, vía el Planeta Linux y vía Debian Planet) es demasiado.
  • Ordene las entradas que se responden unas a otras como una bonita conversación. Más o menos como los lectores decentes de correo y noticias hacen desde hace como 20 años.
  • Ya entrados en gastos, que muestre las categorías/etiquetas/como-se-llamen de cada entrada. Así nadie volverá a ser sorprendido creyendo que me voy de luna de miel el día de un BSP.

Lo bueno es que esto es software libre y uno puede rascarse solo.

De sistemas operativos y emulaciones

Archivado en: — rodrigo @ 10:37 am

Siento desilusionarte, Hector, pero si tu profesor de sistemas operativos te dijo esto, cambiate de profesor.

La función de un sistema operativo es proporcionar abstracciones a los programas para el manejo del hardware. Esas abstracciones son presentadas en la forma de funciones (syscalls) que realizan las operaciones que el programa necesita. Diferentes sistemas operativos tienen diferentes operaciones que ofrecer a los programas, dependiendo de las decisiones de diseño del sistema.

Un programa compilado para un sistema operativo no ejecuta en el otro por que las llamadas al sistema que espera usar no están ahí. Esto no sólo funciona para Linux vs Windows. Linux y un BSD, por ejemplo, tienen básicamente las mismas funciones, pero como implementan de forma diferente el mecanismo para llamarlas, un programa compilado para uno no corre en el otro*.

Si solo fuera cuestión del acomodo en memoria, hacer una emulación (del sistema operativo, no de arquitectura de procesador o algo así) sería muy sencillo. Bastaría con cargar las piezas del programa en otro orden. Precisamente por que no se trata sólo de eso es que el proyecto wine lleva años trabajando en lograr esta emulación y todavía no termina.

* Sé que hay bibliotecas de emulación de unos en los otros. Estoy tratando de simplificar esto, ¿sí?

Septiembre 4, 2006

Retrógrados

Archivado en: — rodrigo @ 5:34 pm

Los retrógrados del PAN me acaban de recordar por que son una pésima idea como gobierno. De una nota de El Economista.

PAN protesta por legalizar aborto por violación
La fracción del PAN en la ALDF acusó a la Procuraduría capitalina de promover el aborto a través del instructivo sobre la interrupción legal del embarazo en casos de violación. Argumentan que favorecerá a quienes venden la “píldora del día siguiente”.

No sólo creen que es bueno controlar lo que la gente hace en privado. Además quieren castigar a las víctimas de los delitos.

Cosas buenas

Archivado en: — rodrigo @ 5:28 pm

Este planeta, en ocasiones y a pesar de todo, tiene algunas cosas buenas. Los raspados de grosella ya tuvieron su lugar en este sitio, aunque el elogio se haya perdido en el gran desastre. La oportunidad de hoy es para las comidas de fondita.

Consomé de pollo, por que nunca me ha gustado la sopita de fideos. Arrocito. Rojo. Con salsita. Habían disponibles plátanos, tábasco y machos, pero no quize. Tortitas de chayote en caldillito de jitomate y frijoles negros. Con epazote. Y agüita de guayaba.

Y el toque divertido: Llega la señora (el prototipo de viejita amable) con mi plato de consomé y una disculpa “Ahorita le traigo limoncitos, joven.” Y yo, que no pienso echarle limón, contesto “No, señora, así está bien”. “¿¡No quiere limón!?”, me dice ella algo confundida. “No, gracias”. Se retira y, 30 segundos después, la oigo allá por la cocina “¡Dice que sin limón!”.

Si no estuviera tan lejos iría ahí diario a comer.

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