Odios medio irracionales
¿Saben qué me cae muy mal, con odio jarocho? Los intelectualoides disque liberales, de esos que abundan en Coyoacán. Esos que van a ver una película, a más ininteligible mejor, y después se van a tomar café y fumar cigarros sin filtro, mientras hacen sesudos “análisis” de las “implicaciones” psicoanalíticas de que el director haya filmado todo en un cuarto con un tapete rojo.
Es claramente una alusión al complejo edípico del protagonista. Fijate si no en las anodinas expresiones de las actrices de reparto mientras el pornográfico galán se las coje. Puedes ver como su mente se desdobla en dimensiones místicas, inexploradas por el imáginario colectivo de la sociedad postmodernista industrial …
Y así, durante horas. Puntos extra de odio cuando suben el volumen de la conversación cada que dicen algo tabú, como “cogen” o “lésbico”, para que todos sepamos que ellos no se asustan al mencionar esos temas.