Persistencia
Los parques donde ahora estoy
no tienen las bancas en que
tu recuerdo se sienta a leer bajo el sol.
Las estaciones del metro
no están a dos cuadras de ahí,
la oficina en la que tú trabajas.
Las avenidas y calles
no acaban todas por llegar
a la glorieta frente de tu casa.
Mis sueños, sin embargo, parecen no haberse enterado.


