Charlas de D&D
– ¿Tenía tesoro?
– … es un cocodrilo.
– Quizá se comió a un aventurero que traía tesoro.
– Quizá. Pero en ese caso, el tesoro estaría adentro de su estómago.
– ¡Le abro el estómago!
– Eres un clérigo, ninguna de tus armas tiene filo.
– Pero seguro tengo un cuchillo con el que como, ¿no?
– ¿Pretendes abrir el estómago de un cocodrilo con un cuchillo de mesa?
– Mmm, es cierto … ¡uso mi mazo!
– …
– ¿¡Qué!?
– … Golpeas el estómago del cocodrilo con tu mazo. Después de unos minutos, la piel termina por destrozarse. Quedas parado en medio de un reguero de vísceras de cocodrilo.
– ¡¿Qué encuentro!?
– Vísceras de cocodrilo. Y sangre. Y restos de comida de cocodrilo.
– ¡¿No hay tesoro?! ¡Me hubieras dicho antes!


