Elucubrando

Agosto 18, 2008

Monzón

Archivado en: — rodrigo @ 11:58 pm

Lo primero que notas, al salir a la calle, es la conmoción en la atmósfera. En vez del opresivo calor de siempre, de la pesada calma, hay un viento que agita los árboles y levanta las hojas del piso. El polvo se arremolina, levanta basura. En lugar de la límpida vista del valle sin final, se cierra una bruma oscura.

Después, las gotas. Gruesas, pesadas. Caen al piso con intensidad de proyectiles, como si extrañaran este suelo que tan rara vez visitan. Mojan las calles, mueven la grava que en esta ciudad adorna las banquetas en lugar del pasto de otros lugares. Lentas y deliberadas al principio, aumentan el ritmo. Pasan de alegre tamborileo a marcial redoble y de ahí a estruendoso concierto. Para entonces, se unen al espectáculo los rayos que cruzan cortantes entre las nubes.

El cielo cae sobre tu cabeza.

Los rios de asfalto fundido se transforman, breve y súbitamente, en impetuosas corrientes de agua sin fin.

Y luego, casi tan de pronto, las nubes se retiran. Los truenos callan, las gotas parten a otros suelos que las reclaman con sed. El viento se tranquiliza y el calor reestablece, prepotente, su reinado sobre el desierto.

Julio 9, 2008

Observación insulsa #3458

Archivado en: — rodrigo @ 5:34 pm

Las interacciones sociales no son mediadas (por lo menos no directamente) por los campos gravitatorio o electromagnético, como se puede inferir de que su intensidad no disminuye con el cuadrado de la distancia.

Mayo 27, 2008

Reporte

Archivado en: — rodrigo @ 6:56 pm

Mochila al hombro, salí de casa el fin de semana con destino al super. Una de las cosas que recordé demasiado tarde es que las distancias en el mapa son engañosas hasta que te acostumbras a la escala. Las cuadras acá en Phoenix son laaargas. Salvo eso, nada más que reportar. El clima este fin de semana fué benigno, el parque que atravesé de camino es bastante bonito, la gente que no anda en coche escasa pero amigable.

En vez de ir al Walmart que me queda cerca, fuí al Whole Foods que es algo así como un Superama de comida orgánica. Hartos jugos y pastas integrales. Y quesos, ñam. Compré también sopas de lata, lechuga para ensaladas, un paquetito de frambuesas. En general, me está gustando la estancia por acá. He logrado establecer bien una rutina de correr en la mañana, me estoy acostando (comparativamente) temprano, tengo tiempo de ver la tele y la chamba es divertida. No he probado las mesas de pinpón, pero sí los scooters eléctricos y la silla de masajes. Hay una buena cafetera en la oficina, así que no he deplorado mucho la horrible lata de café que compré el primer domingo.

Para las semanas que vienen, mis planes incluyen mudarme a algún departamentito más chico, acogedor y, sobre todo, barato, comprarme una bici para andar por la ciudad, solicitar mi tarjeta abono mensual para el autobús y comprar los muebles mínimos para el nuevo depa, a saber: Una colchoneta, una bolsa-sillón, vajilla y batería de esas de a 50 pesos. Ya después las iré sustituyendo por cosas bonitas, por ahorita me basta con que no derramen.

Y eso es todo, por ahora.

Abril 9, 2008

D&D

Archivado en: — rodrigo @ 11:01 pm

I Am A: True Neutral Elf Wizard (4th Level)

Ability Scores:

  • Strength 11
  • Dexterity 12
  • Constitution 13
  • Intelligence 16
  • Wisdom 13
  • Charisma 12

Alignment:
True Neutral A true neutral character does what seems to be a good idea. He doesn’t feel strongly one way or the other when it comes to good vs. evil or law vs. chaos. Most true neutral characters exhibit a lack of conviction or bias rather than a commitment to neutrality. Such a character thinks of good as better than evil after all, he would rather have good neighbors and rulers than evil ones. Still, he’s not personally committed to upholding good in any abstract or universal way. Some true neutral characters, on the other hand, commit themselves philosophically to neutrality. They see good, evil, law, and chaos as prejudices and dangerous extremes. They advocate the middle way of neutrality as the best, most balanced road in the long run. True neutral is the best alignment you can be because it means you act naturally, without prejudice or compulsion. However, true neutral can be a dangerous alignment because it represents apathy, indifference, and a lack of conviction.

Race:
Elves are known for their poetry, song, and magical arts, but when danger threatens they show great skill with weapons and strategy. Elves can live to be over 700 years old and, by human standards, are slow to make friends and enemies, and even slower to forget them. Elves are slim and stand 4.5 to 5.5 feet tall. They have no facial or body hair, prefer comfortable clothes, and possess unearthly grace. Many others races find them hauntingly beautiful.

Class:
Wizards are arcane spellcasters who depend on intensive study to create their magic. To wizards, magic is not a talent but a difficult, rewarding art. When they are prepared for battle, wizards can use their spells to devastating effect. When caught by surprise, they are vulnerable. The wizard’s strength is her spells, everything else is secondary. She learns new spells as she experiments and grows in experience, and she can also learn them from other wizards. In addition, over time a wizard learns to manipulate her spells so they go farther, work better, or are improved in some other way. A wizard can call a familiar- a small, magical, animal companion that serves her. With a high Intelligence, wizards are capable of casting very high levels of spells.

Find out What Kind of Dungeons and Dragons Character Would You Be? courtesy of Easydamus

Abril 1, 2008

Tribeckoning

Archivado en: — rodrigo @ 3:00 pm

Juega, mi pequeño, juega
protegido de la noche,
del influjo de la luna
por las sombras bajo el faro,
por su aliento compartido,
por sus ojos alumbrados
del espíritu de vida
robado de las ciudades
de la gente que ahí habita
de parques y de edificios
y de figuras esquivas.



Leonora Carrington en la Ciudad de México

Marzo 15, 2008

Persistencia

Archivado en: — rodrigo @ 9:25 pm

Los parques donde ahora estoy
no tienen las bancas en que
tu recuerdo se sienta a leer bajo el sol.
Las estaciones del metro
no están a dos cuadras de ahí,
la oficina en la que tú trabajas.
Las avenidas y calles
no acaban todas por llegar
a la glorieta frente de tu casa.

Mis sueños, sin embargo, parecen no haberse enterado.

Febrero 9, 2008

Explicaciones

Archivado en: — rodrigo @ 2:59 pm

Una opción sería, por ejemplo, que eso de los universos paralelos sea cierto. Obviamente, la distinción entre uno y otro tiene que ser el conjunto de los estados de cada una de sus partículas. Pero, como el estado de una partícula no es algo perféctamente definible (ya saben, Heisenberg ) resulta que la distinción entre un universo y otro tampoco lo es. En cada momento estamos no en “este” universo, sino en una nube borrosita alrededor. Nube que es compartida por un infinito no numerable (¿aleph_1?) de otros universos, el estado de cuyas partículas difiere del “nuestro” por alguna epsilon pequeñita.

¿A que viene todo esto? Pues bien, todo ese asunto normalmente no importa. En promedio, todos esos universos de la nubecita se comportan de forma exáctamente igual a nivel macroscópico, así que determinar en “cual estamos” sería, en el mejor de los casos nada más que un ejercicio teórico. Pero, así como un electrón puede, en condiciones adecuadas, encontrarse del lado opuesto a una barrera de potencial, aparentemente saltando de forma discontínua de un lado a otro, postulo que el universo completo pueda hacer escencialmente lo mismo. Así, cuando una “nubecita” de universos se traslapa un momento con otra, uno de los de una pueda “brincar” a la otra, pasando, por ejemplo, de una nubecita que tenía una goma en la mesa a una que no tiene goma a una que la tiene en la esquina de los libreros.

¿No entienen nada? Precisamente por eso está esto clasificado como “divagación”.

Febrero 3, 2008

Propósito

Archivado en: — rodrigo @ 9:37 pm

Por kilómetros y kilómetros, hasta dónde alcanzaba la vista, se extendía la muralla. Sus muros eran altos y gruesos. De grandes piedras perféctamente encajadas, sin una sola rendija dónde un enemigo pudiera anclarse para escalar. Fuertes parapetos, estratégicas mirillas, bien repartidos contrafuertes. Era, en verdad, el mayor orgullo del imperio.

Tan inexpugnable era que las hordas bárbaras rápidamente se rindieron. “¿Para qué intentarlo?”, decían unos. “Los otros reinos son mejor presa”, confirmaban otros. Y de la noche a la mañana, casi, dejaron de venir. Nunca más turbaron sus gritos la tranquilidad del valle. Nunca más sus pendones flamearon por sobre las montañas.

Los soldados siguieron patrullando por un tiempo. Marchaban marciales por los caminos. Practicaban feroces asaltos contra hipotéticos invasores. Pero luego, poco a poco, se fueron aburriendo. Algunos regresaron a sus casas, a sembrar los campos y cuidar sus rebaños. A platicar con sus amigos en la taberna, con relatos de sus hazañas allá en el muro. Otros, más aventureros, se marcharon hacia afuera. A defender otros reinos, quizá. O a ser parte de las hordas invasoras, nadie lo sabe.

De la gran muralla sólo queda esa torre, la más alta. El último de la guarnición todavía se mantiene ahí, vigilante. Él mismo fué poco a poco desarmando los muros. Haciendo, primero pequeños y después no tanto, huecos por dónde los invasores entrarán un día feliz en el que él podrá dar el aviso y cumplir por fin con su misión.

Enero 22, 2008

Libros

Archivado en: — rodrigo @ 8:57 am

Sales un día de tu casa y empiezas a caminar al azar. Avanzas con decisión por la acera, llegas a la esquina, tomas alguna de las calles que se cruzan ahí. Quizá incluso regresas por donde venías. Persistes en esto el suficiente tiempo, sabes que las leyes que rigen al mundo casi garantizan que vas a llegar, tarde que temprano, a una librería de viejo. Una de esas con desordenados pasillos estrechos, pequeñas puertas de media altura entre algunas estanterías y un dependiente a la entrada que toma nota de todos los presentes sin dejar de leer. Entras.

Revuelto entre libros de texto resueltos y viejas novelas rosas en algún idioma que no sabes leer hay un libro ahí esperandote. A veces es el tomo dos de aquel recetario que nunca completaste. O una edición bien conservada del famoso libro con el dragón en la cubierta, ese que es obra seminal y que todos en tu profesión deben leer. Esta vez es un libro de fotos. De edificios y casas. Lo ojeas, lentamente, reconociendo a veces los estilos, maravillándote de no haber visto nunca otros. Das un par de pasos y te sientas con él en la escalerita, la de alcanzar los estantes de arriba, a seguir hojeando.

Y entonces, en la exploración detenida del libro, en esa fase de oler las cubiertas y revisar el colofón y buscar notas apresuradas en los márgenes, te encuentras con la dedicatoria. Con bonita y regular caligrafía, de esa de rotular planos, en la página en blanco después del título: “Para mi amigo Barragán.” Te pierdes un rato pensando en los extraños caminos que tu libro (sí, ya es tuyo, aunque no lo hayas pagado) tuvo que haber recorrido para llegar al mismo estante que tú, y no un día antes o después, sino hoy. ¿Estaría metido meses en alguna caja de cartón de una mudanza? ¿En la lista de bienes a repartir como parte de un legado en disputa? ¿Olvidado detras de un librero, dónde cayo tras una fiesta particularmente ruidosa?

Y sales entonces, abrazando tu nuevo libro y pensando que tal lista de concidencias seguramente debe ser material suficiente con qué inspirar un cuento en el que expliques como fue que te topaste con él.

Diciembre 9, 2007

Encuentro

Archivado en: — rodrigo @ 9:29 pm

La vi, o me pareció verla, hace un par de meses. Mi camión iba entrando a la terminal y mientras maniobraba para estacionarse ella estaba subiendo en otro. Para cuando bajé, su camión ya se había ido y no pude siquiera confirmar que en verdad era ella.

Hace unos días volvió a ocurrir, pero esta vez tuve suerte. Mi camión llegó temprano, o el de ella salió tarde, así que cuando bajé pude verla ahí parada junto a un par de maletas. “¡Hola, qué milagro!” “¡Yo te hacía en el extranjero!” “¿Y tu esposa?” “Mira, te presento al mio.” Nos despedimos pronto, yo tenía prisa y su camión estaba por partir. Pero intercambiamos teléfonos y correos. Y, sorprendentemente, los usamos. Nos vimos esta mañana, platicamos de trivialidades y del tiempo pasado. Nos mostramos fotos de nuestros respectivos hijos.

Y no sé a ella, pero a mi no me dolió. Es la primera vez que creo eso que dicen, que el tiempo cura todo. Curioso, ¿no?

Noviembre 11, 2007

Spotless

Archivado en: — rodrigo @ 1:08 am

So I went and dug
deep inside my brain,
deep inside my soul,
deep inside my drawers.

And I looked for you
and your memories.
And the things you said.
And the way you looked.

And I pulled from threads
of stringed up toughts
and my whole wide world
came out, all undone.

Thus, I dug no more.
Better let you stay.
Better to be stuck
than not be at all.

Perdonen ustedes si la rima es mala, o la métrica no cuadra. Me llegó así, en inglés, y no tuve corazón para auto destrozarme tratando de traducirme.

(Actualización) Roberto, en cambio, no sufre de mis neurosis y se avento una reinterpretación.

Octubre 26, 2007

Sopa de cebolla

Archivado en: — rodrigo @ 10:03 am

—Es que, mira, imagina que empezaramos a andar. Y que funcionara y dentro de un tiempo decidieramos vivir juntos. Tú sabes que a mi me gusta cocinar. Y que me gusta la comida con sabores más o menos fuertes, con mucho condimento y esas cosas. ¿Qué va a pasar el día que llegues y yo te reciba con un platote de sopa de cebolla, eh? Pues que no te va a gustar y vas a comer sin ganas, o de plano lo vas a dejar. Y yo me voy a ofender de que dejaste mi comida y a partir de entonces no voy a cocinar a gusto, porque voy a estar siempre temiendo que lo que haga no te va a gustar. Y va a haber resentimientos y peleas y vamos a acabar peleandonos por tonterías.
—¿Y por eso no quieres andar conmigo? ¿Porque no me gusta la cebolla?
—Pues, sí. Digo, ese es sólo un ejemplo, pero sí.
—¿Y no se te ha ocurrido, no sé, llamarme antes de ponerte a guisar y preguntar si me late el menú?

Septiembre 19, 2007

Caldito

Archivado en: — rodrigo @ 12:03 am

Una de las formas en que se da uno cuenta de que crece es por como le van cambiando los gustos. Está uno toda su infancia odiando algo, digamos el caldo de res, por poner un ejemplo. Y con motivos, como no. Está calientísimo e incomible cuando lo sirven. Y luego, cuando se enfría, queda todo grasoso. Y se lo dan a uno con un pedazo de carne con huesos y pellejos que rebotan al masticarlos. Y el pedazo de elote, que no se puede agarrar con ningún utensilio, así que hay que tomarlo con los dedos, que o se queman o se embarran de grasa, según en que etapa estemos, y comerlo sin mayonesa (que es la forma correcta de comer elote hervido, por supuesto) porque si le ponemos corremos el riesgo de que se caiga en el caldo y se disuelva en él, con poco agradables resultados. Y no ayuda, por supuesto, el que a tu mamá le encanta, así que lo hace a cada rato. “El viernes va a haber caldo de res, eh. Y no quiero que empieces y te tardes en comerlo, por que se te enfría y se pone grasoso y yo no te lo voy a estar calentando otra vez. Y te lo comes todo, que aquí no hay gato.”

Y un fatídico día estás en un mercado, a la hora de la comida, en la sección de fonditas. Parado atrás de alguien con cara de que ya mero termina, esperando un lugar y, mientras, viendo qué hay de comer hoy. Que si la sopa de pasta, que si el arroz rojo. Y de pronto te das cuenta que después de todo tu mamá tenía razón y sí es cierto que los días nublados se antoja un caldito. Después de eso, sabes que no es más que cuestión de tiempo y que cualquier día vas a acabar diciéndole a alguien que “cuando sea grande lo entenderá.”

Agosto 28, 2007

Odios medio irracionales

Archivado en: — rodrigo @ 6:13 pm

¿Saben qué me cae muy mal, con odio jarocho? Los intelectualoides disque liberales, de esos que abundan en Coyoacán. Esos que van a ver una película, a más ininteligible mejor, y después se van a tomar café y fumar cigarros sin filtro, mientras hacen sesudos “análisis” de las “implicaciones” psicoanalíticas de que el director haya filmado todo en un cuarto con un tapete rojo.

Es claramente una alusión al complejo edípico del protagonista. Fijate si no en las anodinas expresiones de las actrices de reparto mientras el pornográfico galán se las coje. Puedes ver como su mente se desdobla en dimensiones místicas, inexploradas por el imáginario colectivo de la sociedad postmodernista industrial …

Y así, durante horas. Puntos extra de odio cuando suben el volumen de la conversación cada que dicen algo tabú, como “cogen” o “lésbico”, para que todos sepamos que ellos no se asustan al mencionar esos temas.

Agosto 27, 2007

¿Dónde se hospedaría esta petición?

Archivado en: — rodrigo @ 5:43 pm

Divagando el otro día sobre temas políticos varios, estabamos discutiendo Daniel y yo acerca de si, de existir, el Dios de los católicos podría venir y declarar como válidas leyes que, por ejemplo, la Suprema Corte hubiera declarado inconstitucionales. Yo decía que no, porque la SC es instancia máxima y el estado mexicano es laico. Daniel dice que “¿Y qué? Un dios podría venir y cambiar su creación sin importarle las leyes internas de la misma, que por eso está afuera.”

Reconociendo la validez de dicho argumento, propongo que nos pongamos a juntar firmas para pedir la institución de la Comisión Interdéica de Derechos de las Creaciones (CIDeC) que tendría como función proteger a los diversos universos de actos arbitrarios por parte de sus respectivas deidades creadoras. ¡No a los abusos divinos! ¡Sí al estado de derecho! ¡Nunca más milagros y portentos que atenten contra las leyes físicas o humanas (o lo que haya en otros universos)! Los universos sin creadores podrían ser admitidos como observadores neutrales.

¿Creen?

Archivado en: — rodrigo @ 5:34 pm

A veces me pregunto si lo que pasa es que yo no hablo español, sino un idioma relacionado, con gran cantidad de cognados pero con unas cuantas diferencias cruciales repartidas por ahí. Eso explicaría como en ocasiones estoy aparentemente comunicandome con alguien y de pronto, sin previo aviso, hacen o dicen algo completamente injustificado por la conversación previa.

Sí, eso ha de ser.

Agosto 20, 2007

Dos estaciones

Archivado en: — rodrigo @ 9:31 pm

Cabello oscuro,
mirada ágil.
Amor a primera vista
que pronto terminará.

Agosto 9, 2007

Epifanía

Archivado en: — rodrigo @ 10:15 pm

Creo que parte del problema es que insisto en suponer que todo lo que observo debe ser parte de la misma historia. Una prefabricada, además.

Agosto 6, 2007

Motivos

Archivado en: — rodrigo @ 1:05 am

En ocasiones, por la noche, cuando pasan por mi mente fragmentos de historias, de rimas, de ritmos, pienso que es suficiente tener inspiración. Deseos y motivos. Que es un precio justo. Otras veces los cambiaría por pretextos para caminar más a menudo por la Alameda.

Agosto 3, 2007

Pecados

Archivado en: — rodrigo @ 12:19 pm

¿No deberían los que hacen las campañas contra los anticonceptivos hacerlas también contra la comida baja en calorías? La gula también es pecado capital, ¿que no?

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