Libros
Sales un día de tu casa y empiezas a caminar al azar. Avanzas con decisión por la acera, llegas a la esquina, tomas alguna de las calles que se cruzan ahí. Quizá incluso regresas por donde venías. Persistes en esto el suficiente tiempo, sabes que las leyes que rigen al mundo casi garantizan que vas a llegar, tarde que temprano, a una librería de viejo. Una de esas con desordenados pasillos estrechos, pequeñas puertas de media altura entre algunas estanterías y un dependiente a la entrada que toma nota de todos los presentes sin dejar de leer. Entras.
Revuelto entre libros de texto resueltos y viejas novelas rosas en algún idioma que no sabes leer hay un libro ahí esperandote. A veces es el tomo dos de aquel recetario que nunca completaste. O una edición bien conservada del famoso libro con el dragón en la cubierta, ese que es obra seminal y que todos en tu profesión deben leer. Esta vez es un libro de fotos. De edificios y casas. Lo ojeas, lentamente, reconociendo a veces los estilos, maravillándote de no haber visto nunca otros. Das un par de pasos y te sientas con él en la escalerita, la de alcanzar los estantes de arriba, a seguir hojeando.
Y entonces, en la exploración detenida del libro, en esa fase de oler las cubiertas y revisar el colofón y buscar notas apresuradas en los márgenes, te encuentras con la dedicatoria. Con bonita y regular caligrafía, de esa de rotular planos, en la página en blanco después del título: “Para mi amigo Barragán.” Te pierdes un rato pensando en los extraños caminos que tu libro (sí, ya es tuyo, aunque no lo hayas pagado) tuvo que haber recorrido para llegar al mismo estante que tú, y no un día antes o después, sino hoy. ¿Estaría metido meses en alguna caja de cartón de una mudanza? ¿En la lista de bienes a repartir como parte de un legado en disputa? ¿Olvidado detras de un librero, dónde cayo tras una fiesta particularmente ruidosa?
Y sales entonces, abrazando tu nuevo libro y pensando que tal lista de concidencias seguramente debe ser material suficiente con qué inspirar un cuento en el que expliques como fue que te topaste con él.
Enero 25th, 2008 a las 10:55 am
¡Excelente!