Limpieza
Después de un tiempo se cansó del charco de recuerdos estancados que se formaba en el patio, así que se puso su ropa de faena y salió con unos guantes, una bolsita, y mucha determinación a quitar de la coladera la madeja de memorias enredadas que la tenía tapada. Al terminar contempló el patio, vacío por fin, y sonrió sin acordarse por qué.



July 23rd, 2010 a las 8:16 pm
Formidable limpieza. Me encantaría poder hacerla así. Eso querría decir que dejaría a un lado mi testaruda obsesividad.
Lindo, saludos, Ro.