Hay gente
Hay gente que no guarda souvenirs
y que escombra su cuarto
con mediana frecuencia
y que tira las cosas
que el pasado dejó.
También hay los que guardan
en oscuros rincones
y anaqueles cerrados
los recuerdos de todo,
lejos de su visión.
Y hay por último aquellos
que los dejan regados
por sobre de la mesa
que los miran a diario
que no borran jamás.
Que atesoran lo mismo
baratijas y todo.
Fantasmas de regalos
de lo que se acabó.
Y que escriben a veces
sobre de ellos poemas
descansando su alma,
por un rato siquiera,
de la vida cargar.


