Grrrr
Pasé toda la mañana de hoy convirtiendo nuestro servidor rentado de RedHat 7.2 a Debian. Toda la primera parte salió a pedir de boca. Instalé todo, configuré y reinicié la máquina.
Ya con Debian puesto empeze a modificar la configuración. Que poner LVM, que pasarlo a testing. En medio de esto necesité reiniciar otra vez. Oh calamidad. La mugre máquina ya no levantó. No responde ni siquiera a un ping. Buaaaaa.


