Las bondades del crédito
La vez anterior me quejaba de no tener $1,500 para reparar mi palm. Lo que sí tengo, en cambio, son $380 mensuales. Esa consideración, junto con la oferta de mi hermano de echarme la mano si algún mes me quedo corto y la de Liverpool de empezarme a cobrar hasta febrero me decidieron a tomar la solución radical al problema de haberme quedado sin Aralé. Fuí y compre una palm nueva.
Es una T|X, que es un modelo recién salido. Pantalla grandotota, 128MB en RAM, procesador más rápido, PalmOS más nuevo. Una chulada, pues. Y como me regresaron 10% en monedero electrónico, me compre una tarjetita de memoria de otros 128MB. Y con lo que dieron de monedero electrónico de la tarjeta compramos un queso provolone. Ñam.