Y después de la tormenta
Pues ya pasó el desastre. Como podrán ver si se dan una vuelta por aquí, logré recuperar casi todo, excepto lo que escribí entre enero y mayo. De eso, sólo recuerdo unas cuantas cosas y las únicas que me duelen son los cuentitos: el de las mariposas en el pasillo y el claustrofóbico del piso ajedrezado. Voy a ver si de casualidad los tengo por otro lado. Si no, por lo menos el de las mariposas creo poderlo volver a escribir y el otro ya cumplió con su labor catártica.